miércoles, 7 de abril de 2010

DENIA

UNA FOTO DE DENIA
Varias veces he tenido que acudir a Denia para reparaciones o ajustes del aparato de rayos X de un doctor del que no recuerdo el nombre, en una ocasión que tenía una avería en la mesa basculante que se había quedado bloqueada aproximadamente a 45º y no subía ni bajaba, cuando llegué a la consulta, el Dr. no estaba y unicamente había en la casa, su hija que casualmente aquel año fué nombrada FALLERA MAYOR de Denia. la primera operación fué retirar la tapa del pié de la mesa donde está ubicado el motor y los relés para su funcionamiento, después de una inspección visual rutinaria, accioné a mano el relé de subida y el motor se movió un poco pero en lugar de subir, se fué deslizando hacia la horizontalidad hasta que el tablero de la mesa chocó contra mis COSTILLAS dejándome aprisionado debajo de la mesa de manera que cuanto mas me agachaba, mas se iba bajando y bastante asustado, llamé a la chica y le dije. NO NOS PONGAMOS NERVIOSOS, como en el despacho contíguo había una biblioteca, le dije que fuera traiendo libros y que los apilara en un extremo de la mesa hasta que pude descansar el peso sobre la pila de libros, por fín pude salir de mi encierro. El problema ocurrido fué que se rompió el eje del bisinfin que engrana con la corona dentada de basculación. Ahora el problema era mío para buscar en Denia un taller mecánico bien equipado para construir un nuevo eje y montarlo en el bisinfín, finalmente lo logré y la reparación quedó perfecta. Con respecto a Denia, tengo que decir que allí encontré magníficos restaurantes con buen pescado y que comí arroz caldoso que me pareció fantástico.
En una ocasión

2 comentarios:

El ángel de Olavide dijo...

Para que luego digan que los rayos X ya no tienen peligro gracias a las nuevas tecnologías de protección...jeje

La ciencia exige muchos sacrificios, está claro. Despues de ese incidente no me extraña que la comida te supiese a gloria.

Un abrazo, ya desde Madrid. Se acabó lo bueno.

Aurora dijo...

Jolín, papa. Te vuelvo a decir que si la mama hubiera sabido los peligros que corrías en tu trabajo, a la pobre le hubiese dado algo! Y viva la Fallera Mayor de Denia de ese año, menos mal que te pudo ayudar! Siempre has tenido un ángel de la guarda a tu lado.. y ahora tienes también al Angel de Olavide!!