sábado, 30 de enero de 2010

HELLIN

Estación de Hellín
Hace ya muchos años que tuve que ir a la ciudad albaceteña de Hellín para hacer una reparación y me ocurrió un percance no muy grave pero que me obligó a estar en ayunas bastante tiempo. Pasó que perdí el monedero de plata donde llevaba el dinero, se trataba de un monedero de mi padre que era de malla de plata y que yo, apreciaba mucho, de hecho, fuí bastante tonto porqué no me hubiera costado nada explicar el hecho en la Clínica donde trabajaba y seguro que me hubieran sacado del apuro, menos mal que la empresa donde trabajaba, nos compraba un billete quilométrico de 3000 Km, o sea que por esta parte, tenía el regreso a casa asegurado. De regreso a Barcelona, había que coger un tren (Ferrobús), hasta la estación de Chinchilla para hacer trasbordo a un expreso que pasaba procedente de Cartagena hasta Valencia y de allí, a Barcelona con otro tren. En Chinchilla, recuerdo que el transbordo lo tenía que hacer muchas horas después, y tenía frío, mucho frío, estaba solo en la estación y había un hogar apagado, me fuí a las vías y estuve recogiendo todo el combustible que encontraba, trozos de madera, papeles e incluso algunos trozos de carbón semi-quemado procedente de alguna locomotora de vapor , encendí el fuego y al rato, vino el Jefe de Estación que me invitó a ir con él a su despacho, y allí estuve esperando el otro tren...........y.......FIN

Estación de Chinchilla

4 comentarios:

El ángel de Olavide dijo...

Desde luego Francisco que esta vida tuya tiene episodios dignos de Jose Luis Lopez Vazquez....Menos mal que un alma piadosa tuvo compasión de ti....Y para comer? como hiciste?

Francisco Torrents dijo...

Sí, Ángel, por eso digo que tuve que estar en ayunas mucho tiempo....vaya historietas mas "chungas" ¿verdad?

Siscu dijo...

Ostras papi ! La parte de la hoguera la tennía controlada pero la "divertida" es la primera vez que la leo !!! Ya nos explicarás si tuviste que rebuscar entre basuras, robando fruta de árboles... Por cierto, mira que no comentarlo con el médico. Veo que la lógica difusa quizás venía de serie contigo y no fué fruto del atropello del autobús... ;-)

Aurora dijo...

Jolín, increible! Cuántas horas estuviste sin comer? Cómo no se te ocurrió decirle algo al médico? Realmente, como dice el ángel de Olavide, parece una peli de cine de barrio! Me recuerda a miseria, hambre, frío, soledad, espabilarse para no morir... un horror más propio de la guerra que de la década de los 60!!