domingo, 3 de enero de 2010

AQUELLOS VIAJES CON VAPOR

De aquellos tiempos que viajábamos a Madrid, dos veces al año en tren (expreso 704), carecíamos de coche, recuerdo que a partir de Mora la Nueva hasta Madrid, nos cambiaban la locomotora eléctrica que nos había arrastrado desde Barcelona y nos enganchaban una de vapor y a mí siempre me gustaba bajar, para ver la maniobra, desde luego cuando iba con la mama, era una "vaporosa" la que nos ponían, lo que no recuerdo bién es si cuando íbamos los cuatro (bastantes años mas tarde), quizá ya se había terminado la época del vapor y nos ponían una diesel (una 4000), de los viajes con vapor, lo que seguramente resultaba penoso para muchos es el paso por los túneles, momento que teníamos que cerrar las ventanillas lo más herméticas posible, recuerdo especialmente el túnel de l´Armentera, cerca de Flix, en la provincia de Tarragona, y aunque a mí me gustaba, reconozco que entraba humo por todos los resquicios, luego por la mañana, cuando se habría el vagón restaurante, íbamos a desayunar lo clásico que nos daban (pagando) y que a la mama le gustaba. Por cierto que cuando era mi novia y venía todos los años de vacaciones (tres meses en verano), la acompañaba su abuela Cándida y llevaban incluso el pájaro con su jaulita, yo las esperaba en la estación de Francia.......que recuerdos

1 comentario:

Aurora dijo...

Cuando te refieres a "los cuatro" hablas de la mama, tú, el 6q y yo, no?
Pues nosotros íbamos a Madrid en el Estrella Ciudad Condal, en las literas (6 por compartimento, oliendo los pies de todo quisqui y deleitándoos con tus ronquidos toda la noche! Eso sí, por la mañana me gustaba mucho ir al bar restaurante a tomar el zumo de naranja horrible que nos daban y que a mí me parecía excelente, junto con el crusán, la mantequilla... era algo fuera de lo común!