jueves, 17 de junio de 2010

INSTRUMENTOS MUSICALES

No sé si una flauta de caña y pocos agujeros que los Reyes Magos me dejaron un 6 de enero de mi infancia, puede considerarse un instrumento musical pero fué el primero que soplé y por lo menos hizo, no música pero si algún sonido que no podía considerarse ruido. De toda la vida he sido amante de la música pero aquí solo voy a enumerar los aparatos que por una razón u otra han entrado en mi existencia.
En una ocasión me regalaron una armónica (diatónica), de la cual tampoco conseguí sacar una melodía con cara y ojos, bastanes años mas tarde ya estudiando en la Escuela Industrial, ví que algunos de mis compañeros tenían armónica, en éste caso cromática y después de hacer bastantes ahorros me conseguí comprar una HOHNER cromática con su botoncito lateral para producir los semi-tonos (como las teclas negras de los pianos), tampoco en este caso me convertí ni en la sombra de Bob Dylan.
Después ya de casado compramos una guitarra de la que pongo una foto con mi hija Aurora de concertista.........también compramos un teclado (órgano electrónico) que ví muchos años en su casa hasta que ya no lo he visto mas (supongo que lo tendrán guardado en la "Casita Pedro" de la terraza. por cierto que a ella si que le salían canciones bien tocadas.
Tengo en mi casa un acordeón piano de 120 bajos marca PAOLO SOPRANI, recuperado de casa del tío Mariano, tras su fallecimiento antes de que su viudaa la tía Maruja, se lo vendiera como hizo con todos los instrumentos de su Academia de Música.
Cuando mi suegra Dativa estuvo viviendo con nosotros en nuestra casa varios años por su enfermedad con su hermano el tío Amador, recuerdo que  vino (el tío Amador) con un estuche que contenía un clarinete que alguna vez tocaba en su habitación (bueno....en la habitación del Siscu, habilitada para el), por lo visto, en su juventud, él y casi todos sus hermanos formaban parte de la Banda Municipal de su pueblo (Arévalo).
Finalmente voy a relatar que también tuve contacto con el gran órgano de tubos de la iglesia de Ntra. Sra. de Pompeya de la Diagonal de Barcelona, en éste caso si que me acuerdo de la emoción que me producía tocar las teclas y los pedales con su sonido ensordecedor, tampoco en éste caso tocaba ninguna melodía porqué desgracuadamente no sé, no voy a explicar el motivo por el cual tuve contacto con éste órgano, porque ya lo hice en mi entrada SOPLANTES Y RADIACIONES del día 26/03/09



3 comentarios:

Unknown dijo...

No sabía lo del tío Amador! Aunque todos en casa somos amantes de la música, sólo yo he intentado estudiar algo de solfeo y canto en un par de ocasiones y siempre lo he dejado: ya era muy mayor cuando empecé y no tengo unas habilidades demasiado notables... Pero me gusta cantar!
Un besillo, abuelete!

Francisco Torrents dijo...

Como me gusta que las cosas que explico, aunque no sean muy interesantes sean siempre verídicas, pensando pensando he llegado a la conclusión de que la guitarra a lo mejor no la habíamos comprado y que quizá te la había regalado el tío Mariano o nos había tocado en la tómbola de la fiesta mayos de Gracia,finalmente y comentándolo contigo hoy, me has confirmado que nos tocó en la tómbola. Aún recuerdo que yo siempre estaba "rezando" que no nos tocara nada por lo "maravillosos" que eran,sobre todo aquella muñeca "chochona" que afortunadamente nunca nos tocó, lo que si que nos tocó un día (ademas de la guitarra) fué aquella "garrota· de plástico de unos 2 metros de largo por 5 cm de diámetro toda llena de caramelos. Recuerdo que a las tías les gustaba mucho ir y a mi, maldita la gracia que me hacía.

Unknown dijo...

Pues yo no sabía de tus intentos de Bob Dylan con la harmónica !!
Lo que sí recuerdo es a mi hermana :-) y a esos sillones que los recuerdo bastante incómodos !!