viernes, 11 de junio de 2010

CEL I FERRO

Cuando se podía subir al Tibidabo y pagar solamente por las atracciones que usabas, era muy corriente ir con la familia a comer a los bosques existentes , era una gozada para mí que soy amante de todo lo que se mueve sobre ruedas de acero, empezar la aventura con el Metro (línea 7) de FGC, después el Tranvía Azul y finalmente el Funicular hasta la cumbre. Desde que ya se tiene que pagar (y bastante), sólo por entrar en el recinto ademas después seguir pagando para acceder a cada una de las atracciones, no he subido nunca mas y no pienso volver. Tengo muy buenos recuerdos de cuando subíamos mi novia y yo algunas tardes del sábado, previa compra en la calle Asturias de unos panes y 100 gramos de chorizo con lo que nos preparábamos unos sencillos bocadillos, después nos íbamos a la parte trasera de la montaña y nos los comíamos entre los pinos y carantoñas. Voy a poner una foto subidos en la Atalaya que nos hicieron un día, es muy mala pero es la que hacía un fotografo que despues tenía que revelar en el acto y nos la ofrecía a la salida, tiene mas de 50 años (no deja de ser un recuerdo). La primera foto (la de arriba) la hice yo muchos años después y la que presentó mi hija Aurorita en un concurso fotográfico que hicieron en su colegio, naturalmente que no ganó.

2 comentarios:

Mayte RR dijo...

Hace unas semanas, cuando llevamos a las niñas por vez primera al Tibidabo, su hija Aurora y yo nos subimos de nuevo a la Atalaya para unirnos a todas esas personas que un día también subieron, tal vez sea una hermosa forma de acercarnos a las que ya no están con nosotros...

Aurora dijo...

BUeno bueeeeeno!! LA foto si que gano un accésit en el concurso de la escuela de óptica, eh? Y la foto de vosotros dos me encanta: la veo desde que era pequeña. Como dice Mayte, hace poco fuimos de nuevo al Tibidabo y recordé que ir allí era una de las mejores cosas que me podían pasar cuendo era pequeña...