sábado, 13 de febrero de 2010

MIS ESTUDIOS PRIMARIOS

Del primer colegio que yo fuí cuando era pequeño, recuerdo que era uno que había en la calle Laurel esquina a Escorial (Escuela primaria para NIÑOS), sería por el año 1949, porqué en el interín nació mi hermana Cristina en una clínica que había enfrente en la calle Escorial, la Clínica del Remedio, recuerdo que el profesor se llamaba Espinosa, nosotros lo llamábamos "Espineta", y recuerdo que mis padres, mas o menos ya me habían enseñado a leer y a escribir, porqué lo que hacía es comprar cuadernos de caligrafía para hacer prácticas en diversos tipos de letra, a mí la que mas me gustaba y he adoptado en mi escritura habitual es la letra inglesa, aunque había una que también me gustaba mucho que era la letra gótica, que naturalmente solo la uso en ocasiones especiales, tengo que hacer mención al castigo que nos imponía a veces el "Espineta" cuando según él nos portábamos "malamente", nos decía:  500 líneas o a veces 1000 líneas, con una frase que podía ser .............NO HABLARÉ EN CLASE, y ya nos veíais llenando hojas de un cuaderno con la frasecita. Después ya fuí a otro colegio de la calle Topacio nº 29, "Escuela Nacional Isaac Albéniz", donde habían cuatro clases, la 1ª, la 2ª, la 3ª y la 4ª, no sé porqué pero pasé directamente a la 2ª y el profesor se llamaba Salietti, al cual un día creo que le dí una desilusión porqué habitualmente me daba unas charlas personales sobre religión (creo que quería que me hiciera cura), y un día nos hizo hacer una redacción en la que explicáramos lo que queríamos ser de mayores y yo, dije que quería ser mecánico y ahí terminaron las recomendaciones, al otro año pasé a la 3ª Clase donde el profesor se llamaba Padró y al otro a la 4ª con el profesor Micó, como siempre éramos los mismos alumnos que íbamos pasando de una clase a otra, me acuerdo de varios nombres de mis antíguos compañeros a los que pocas veces he vuelto a ver, sólo como un recuerdo mío voy a reseñar algunos de ellos, Francisco Vila (+), Aurelio Auñón, Andrés Monedero, Javier Barrachina, Carlos Mas, los hermanos Mesa y mi primo Josep Torrents, ah ¡  y mi hemano Jordi al cual como yo hacía de "niñero" siempre le agarraba por el cuello para llevarlo a casa después de las clases. En aquella época solamente teníamos dos libros para estudiar, la "Enciclopedia de Dalmau Carles Plá" que contenía los capítulos de Geografía, Geometría, Aritmética, Historia Sagrada e Historia  de España, el otro libro era "Catecismo de la Doctrina Cristiana",  recuerdo que en el edificio del colegio, habían dos pisos, en el 1º, estaban las niñas que subían primero porqué antes nos reuníamos todos en la calle hasta que nos decían que podíamos subir,  yo,  (y otros)  nos poníamos debajo de la escalera para ver si "veíamos algo", en aquella época algunos días nos daban un vaso de leche, que procedía de la ayuda americana que entregaba a las escuelas unos bidones de cartón con abrazaderas circulares de "fuiola"que contenían leche en polvo (eran los tiempos de penuria económica, de la posguerra). Me gustaría que mi primo Josep, confirmara (o no), lo que acabo de explicar.
Gracias a la generosidad de mi primo Josep Torrents que me ha mandado una foto del colegio "Isaac Albéniz" del que él también fué alumno, la incluyo en mi blog, como veréis las clases de las niñas están con las luces encendidas.

4 comentarios:

Josep dijo...

Estic d'acord amb el que expliques pero no recordo lo del got de llet. T'envio per correu una foto del cole per si la vols col·locar al blog.

Josep dijo...

Com que no trovo el teu curreu l'envio a la teva filla

Aurora dijo...

Qué fuerte! qué memorión, papa! Yo no me acuerdo de los nombres de todos mis profes y profas, pero tú sí!
Es una entrada muy divertida!
Y ya te mandaré la foto cuando Josep me la mande a mi, de momento no la he recibido.

Esther Amigó dijo...

Hola yo fui alumna de este colegio, me asombra la memoria que tienes, yo no recuerdo casi nada.
Hay una cosa que recuerdo y me gustaría que me lo confirmaseis.
En el patio cuando jugábamos a la pelota y se nos marchaba al patio de al lado. Recordais que había una fabrica de chocolate y cuando recogíamos la pelota nos daban virutas y trozos de chocolate que sobraban. Yo era muy pequeña pero me quedó esto en el recuerdo. Bueno espero que mis recuerdos sean de verdad y no sea que lo he soñado, ya me diréis. Sobre lo de querer que fueses cura, me lo creo pues el hijo del que comentas era cura y venia de vez en cuando.
Un saludo,

Esther Amigó