sábado, 13 de junio de 2009

VAPOR DE MERCURIO

Al hilo de un comentario hecho por mi primo Josep Torrents en mi blog referente a mis travesuras infantiles con todo tipo de artefactos eléctricos, si que me acuerdo de cuando conectaba alguna válvula de vapor de mercurio en serie con el interruptor de alguna luz y se ponía azul verdoso impresionante, menos mal que nunca explotó ninguna, recuerdo que cuando trabajaba en Talleres Botey que nos dedicábamos a construir rectificadores (de selenio) para cine y galvanoplastia, alguna vez nos llegó para reparar alguno equipado con válvula trifásica de vapor de mercurio, y cuando funcionaba era fascinante, la válvula era como la de la foto, con la cubeta inferior llena de mercurio que es el ánodo de la válvula por donde sale el polo positivo y el negativo se toma del punto neutro del transformador), mediante un electrodo interior excitado por un electroimán exterior, iniciaba la ignición creando la atmósfera gaseosa necesaria para su funcionamiento, parecía un pulpo y en sus tres brazos estaban los electrodos que recibían la alimentación trifásica procedente del transformador principal. Otra cosa que hice, fué un transformador que daba 50 voltios con el secundario de hilo de bastante sección y que utilizaba para hacer un arco voltáico (el sistema que utilizaban los proyectores cinematográficos como foco de luz de proyección, actualmente se utilizan bombillas halógenas de muchos vatios), el arco voltáico se compone de dos cilindros de carbón con un recubrimiento de aluminio que dispuestos longitudinalmente y mediante un mecanismo especial los junta hasta provocar una chispa que queda cebada produciendo una luz intensísima, estos dos carbones tienen un diámetro aproximado de 6 milimeros (el negativo) y 9 milímetros (el positivo), porqué uno se gasta mas deprisa que el otro, aunque en mi "invento", no tenía este problema porqué simplemente no rectificaba la corriente, o sea que me funcionaba con corriente alterna (supongo que no serviría en absoluto para utilizarlo en proyección), lo que me ocurría es que naturalmente el transformador, se ponía a parir.........y copiando el sistema que tenía Talleres Botey para el enfriamiento que consistía en sumergir el conjunto (transformador/rectificador) en una cuba metálica llena de aceite, yo hice lo mismo, utilizando un bote metálico de leche en polvo de la época llenado con aceite dieléctrico, con lo cual ya no se calentaba tanto. Actualmente, conservo en casa, un maletín de madera con un transformador de Tesla en su interior, se trata de un aparato de rayos X, marca Sanchez Pérez (Philadelphia) que conseguí en Alicante cuando fuí de reperación a casa de un doctor que lo quería tirar y le dije que me lo llevaba yo..............por cierto, en aquella época no tenía coche y tuve que cargámelo en el tren hasta Barcelona, además de la cartera de las herramientas, a veces lo he enchufado (a 125 voltios) y como dispone de dos brazos de ebonita que servían para apoyar el tubo de rayos X (de aquellos primeros tan antíguos sin filamento), había conseguido unas descargas (chispas) de casi medio metro.

1 comentario:

Aurora dijo...

Quiero verlo, quiero verlo!
A ver si conectas el transformador ese, que recuerdo perfectamente la cajita de madera pero no sé cómo se ve al conectarlo!!