Cuando mi padre que era carpintero y trabajaba por su cuenta, recuerdo que mas de una vez tuvo dificultades para cobrar sus trabajos y alguna vez tuvo que hacerlo en "especie" y un día apareció en casa con una gramola para discos de pizarra de 78 rpm que un cliente le dió como pago por alguna cosa que le hizo, se trataba de un aparato parecido al de la foto que funcionaba a cuerda que se le daba mediante una manivela lateral con el que escuchamos bastantes discos de "piedra", la mayoría de la marca "LA VOZ DE SU AMO", de ahí el título que le he puesto a ésta entrada.
Otro día vino con una radio a válvulas que sustituyó a la que teníamos en casa que era muy antigua tipo "capilla" marca VICA.
Eran tiempos difíciles en los que cualquier cosa nos parecía una "gozada", muy distintos a la actualidad en que disponemos de cosas que nunca pudimos imaginar.

